Francisco Rangel Escobar

Francisco Rangel Escobar

Es un sentir, un lamento, un sentimiento que se canta a través de una tonada que consta de versos y un coro que responde a los versos de las cantadoras.

El bullerengue es un género musical y de danza de la Costa Caribe de Colombia. Ejecutada principalmente por los actuales descendientes de los cimarrones que habitaron el Palenque de San Basilio.

Se caracteriza por ser un baile cantado, cuya danza es de mujeres solamente, formando parte de los actos de iniciación de las jóvenes a la pubertad, tomando como referencia a Cartagena.

[Francisco Rangel Escobar] explica que sus instrumentos son el tambor alegre o tambor macho, el llamador o tambor hembra y en algunas regiones como el Urabá, se toca con la totuma y las tablitas de madera; en general se acompaña de las palmas.

De la manera tradicional, el Bullerengue comenzaba desde por la tarde, cuando las mujeres tapaban el arroz e iban para la casa de la “jefa” o “jefe” del grupo para reunirse y empezar a cantar. Uno a uno iban llegando los integrantes y lentamente se comenzaba a formar el grupo. Cuando llegaba el tamborero, el sonido del tambor terminaba de llamar a los que hacían falta.

Es el canto básico y primario que acompañado del tambor, nos conecta con los antepasados. Como tal, constituye una práctica memoriosa de duelo y resistencia, que, en los cuerpos y las voces de las mujeres potencia las experiencias de resistencia al interior de una comunidad política.

A pesar de que los ritmos tradicionales de la costa se aprenden, estos no se enseñaban, solo hasta hace algunos años con la creación de festivales y escuelas de música tradicional en algunos pueblos como María La Baja (Bolívar) y Puerto Escondido (Córdoba), se están implementando algunas metodologías occidentales, tomadas de la educación formal escolarizada.

El bullerengue se convirtió para estas nuevas comunidades en la música festiva por excelencia, con esta amenizaban sus reuniones y las celebraciones del calendario santoral popular, realizaban fiestas de bullerengue durante las celebraciones de san Juan, san Pedro y san Pablo (24 y 29 de junio) y luego desde la celebración de santa Catalina (25 de noviembre), la Inmaculada Concepción de María (8 de diciembre), al 25 de diciembre, muchas veces las fiestas seguían hasta el 6 de enero.

Por Francisco Rangel Escobar