Francisco Rangel Escobar

Francisco Rangel Escobar

Entre los ritmos latinos está el chachachá, el cual es un baile latinoamericano de origen cubano que apareció en los años cincuenta. Se baila al ritmo de la música que lleva su mismo nombre. Es uno de los bailes latinos que forma parte del repertorio de los bailes de salón hoy día.

El chachachá es un  género bailable y cantable que fue creado por el músico cubano Enrique Jorrín, durante su estadía en la Orquesta América en los inicios de la década de los cincuenta. El músico notó la gran dificultad que tenían los bailadores con las sincopas y los contratiempos del danzón mambo y es por dicho motivo que comenzó a escribir melodías con menos dificultad rítmica creando de esta manera el nuevo género.

El chachachá

Se dice que Jorrín decidió crear danzones con un sonido bien bailable, pero con un ritmo más lento que el mambo. Los bailadores en las pistas de baile se inventaron pasos para el nuevo ritmo, adaptando pasos del mambo y la rumba, por tal motivo tiene menos dificultad.

El nombre chachachá hace referencia onomatopéyica a los pasos de este baile ya que se describe el sonido de los zapatos cuando los bailadores hacen los pasos más distintivos del chachachá: tres pasos rápidos que se bailan en dos tiempos, explica Francisco Rangel Escobar.

Para bailar el chachachá es importante saber que el paso tiene 4 tiempos, como la música, y se baila con 2 movimientos lentos y 3 rápidos, acompañados de una pausa. Como ritmo musical se caracteriza por ser uno de los más ricos y variados en pasos. El aire de este ritmo es sensual, como en todos los bailes provenientes de la zona y su característica principal es el movimiento de las caderas.

El primer cha-cha-chá fue “La Engañadora” de Enrique Jorrín, que data del 1948 y fue un éxito en el año 1953. Entre los chachachás más  famosos se encuentra “La camarera de mi amor”, con una versión de Antonio Machín insuperable,  “Me voy pal pueblo” , entre otros.

Por Francisco Rangel Escobar