Francisco Rangel Escobar

Francisco Rangel Escobar

El merengue es un ritmo musical que tiene sus orígenes en el norte de República Dominicana y fue influenciado en la región del Caribe, Puerto Rico y  Estados Unidos. De igual manera, es un ritmo popular en otros países de Centroamérica y América Latina como Colombia y Venezuela. Como la gran mayoría de los ritmos del caribe, sus raíces son africanas al igual que combina elementos europeos como la contradanza.

Ahora bien, el merengue es un ritmo musical que se baila rápido, es divertido, común en  las fiestas populares y es considerado la música nacional de República Dominicana. Se baila en parejas en dos pasos acompañado de movimientos sensuales de caderas y a la vez de coqueteos de los bailarines. La música es interpretada con diversos instrumentos musicales como lo son, la tambora, el acordeón, teclados, el saxofón, entre otros instrumentos.

El merengue, como se indicó anteriormente,  es considerado parte de la identidad nacional de República Dominicana y, además, tiene un papel activo e importante en varios ámbitos de la población como  en las reuniones sociales, los eventos festivos, la educación  e incluso las campañas políticas, explica Francisco Rangel Escobar.

La práctica del merengue aporta diversas ventajas a la comunidad dominicana ya que el mismo, como llama la atención de diversas personas de diferentes medios socioeconómicos, contribuye a promover la convivencia y el respeto entre todas sociedades.

El merengue es una práctica tradicional y cultural de Republica Dominicana. El 26 de noviembre de 2005  obtuvo un reconocimiento público por medio de un decreto presidencial y se declaró el Día Nacional del Merengue. De igual forma, el 30 de noviembre de 2016, la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Dicha decisión fue tomada por el Comité intergubernamental durante su reunión anual en Adis Abeba.

Todos los años, en diferentes ciudades de Republica Dominicana como Santo Domingo y Puerto Plata, se celebran  diversos festivales de esta práctica cultural y tradicional.

Por Francisco Rangel Escobar